Al estudiar un mercado, se puede observar que no siempre existe una competencia perfecta e imperfecta. Pues no siempre hay una proporción estable entre la cantidad de oferentes y la cantidad de demandantes, o los oferentes no poseen el mercado repartido de la misma forma.

Así, se puede clasificar la competencia económica en varias formas dependiendo de la manera en que esta se presenta.

De este modo, pueden presentarse la competencia perfecta y la imperfecta, así, pueden explicarse del siguiente modo.

La Competencia Perfecta

La competencia perfecta surge cuando los oferentes no cuentan con el poder necesario para establecer los costos de los productos o de los servicios que ofrecen bajo un juicio propio.

De esta forma y según la teoría de la economía, para que se dé esta clase de acontecimiento debe haber una apropiada relación entre oferta y demanda. Así, el mercado debe contar con un gran número de oferentes así como con un gran número de consumidores.

Asimismo, el factor de oferta y demanda será el que termine por precio de las mercancías.

La Competencia Imperfecta

La competencia imperfecta se trata de una situación totalmente opuesta a la anterior.

En esta situación, no existe una cantidad de oferentes lo bastante grande como para que sea posible lograr una proporción entre los mismos y los demandantes.

Así, en estos casos ocurre una situación conocida como “Fallo de mercado”. En la cual, la oferta y la demanda no dictan los precios, sino que las compañías establecen los que mejor les parecen.

De esta forma, podría incluso decirse que se trata de una situación injusta.

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