En el mundo de la economía y las finanzas existen diversos escenarios que según sus condiciones pueden afectar para bien o mal el estatus de una empresa. Es por ello que en esta oportunidad vamos a conocer todo lo concerniente a la figura del monopolio.

La figura del monopolio se refiere al momento en el cual solo existe una única opción de oferta de algún servicio en un mercado específico.

De manera más sencilla, esto no significa otra cosa que el dominio de una única empresa o marca de todo el mercado de su región.

La monopolización de un mercado trae consigo ciertos “beneficios” para la empresa. En ocasiones y según las condiciones que apliquen, esto puede no ser de tanto beneficio para los consumidores.

Lo antes mencionado significa que una empresa al lograr monopolizar un mercado puede imponer las condiciones que guste, si no hay otra alternativa el consumidor solo podrá elegir si acepta o no dichas condiciones y por ende adquirir o no el producto.

Un ejemplo claro de lo que es el monopolio comercial lo podemos tener en algunos países, donde solo una organización controla un área comercial determinada, como por ejemplo los servicios eléctricos o telefonía residencial.

Aspectos fundamentales del monopolio

Come explicamos al comienzo, el monopolio es caracterizado principalmente por poseer un único productor.

Dicho productor obtiene el poder que le permite influir casi siempre en la cantidad, precio y sobre todo calidad de los productos que ofrece.

No existe ningún tipo de competencia. Cuando logra aparecer, generalmente es absorbida por la empresa que monopoliza el mercado.

Los ingresos que puede recibir la monopolizadora son considerables, y les resulta fácil conseguir sus metas, ya que dominan el mercado y existe poca resistencia a sus condiciones.

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